3.5.10

¡por los clavos de Cristo!

Hoy es 3 de mayo, día de la cruz. Parece ser que tal día como hoy Santa Elena se encontró la cruz donde murió Cristo, la hizo pedacitos y los repartió por las iglesias del mundo, por donde parece ser que han ido reproduciéndose. Dicen que si juntamos todos ellos podría construirse un barco. Pero no fue la cruz lo único que encontró la muchacha, también los tres clavos de Cristo y no sé cuantas cosas más.

De todos modos, esta festividad de carácter católico parece provenir, como siempre, de otras festividades ancestrales que ya se celebraban en época griega y romana, como puede ser el culto a Flora. Y es que este mes ha sido considerado siempre como un mes de esplendor de la vegetación, el mes de la primavera, las flores,... Y como no, el mes dedicado a María. O ¿no recordáis todos la cancioncilla que nos hacían aprendernos en el cole y la catequesis? Claro que sí, quién se va a olvidar: Con flores a María.

Es este mes también el mes de las comuniones, cuando culmina por fin todo el lento y penoso proceso por el que tienen que pasar las mamás para que sus hijos hagan la comunión. El que más y el que menos, no dejará de asistir un fin de semana de éstos a una de esas pequeñas bodas en las que se han convertido las comuniones.

Después de tres años llevando a sus hijos a la catequesis y a misa, que si no se enfada el párroco, las mamis se gastan lo que no tienen en un vestido de princesita o de almirante de la marina (no sé porqué estos últimos no comulgan en un barco). Dan un banquete con tropecientosmil invitados en un lujoso salón de celebraciones y te hacen llegar una invitación con lista de regalos en El Corte Inglés.

Recuerdo mi comunión. La hice a pesar de que mis padres quisieron convencerme de lo contrario. La celebramos en casa, tuve tarta y bocadillitos de medialuna con todo tipo de sabores. Los regalos eran del tipo caja de pañuelos de tela bordados con los días de la semana. Mi primer reloj, también me lo regalaron en la Comunión. Y ¿cómo no? Esos bolis blancos terminados en punta. ¿Los recordáis?


A las niñas nos encantaba la Nancy vestida de comunión. Es lo que voy a regalar estas comuniones a las hijas de mis primas, pues las han puesto de nuevo a la venta. No sé si les gustará, pero a mis primas, que son de mi quinta, les hará mucha ilusión recordar su comunión mientras celebran la de sus hijas como si fueran bodas.

5 comentarios:

  1. Qué mona estás de comunión. Yo la hice un un pantalón azul y una camisa blanca, la mar de sencillito, aunque a mi me hubiera encantado hacerla la mar de marinero.

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  2. Me encanta la imagen que has puesto como entrada en tu blog, (la de tu Comunión, también, estás mu linda), me refiero a la de la flor caída en el rinconcito. ¡Qué bonita imagen!, ¡qué combinación de colores!
    Tu fotito, ya te digo me gusta mucho y me gusta también el contraste de tu carilla pícara, con ese traje tan blanco.
    Bueno, ha sido un placer volver a compartir un ratito contigo.
    Un beso

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  3. Mooooooniiiiiiiiiiisssssiiiiiiiimmmmmmmaaaaaaaaa.
    Un primo, vamos de lo que no ha dejado nada Zp y hay que recuperar.

    Besos

    Joaquin

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  4. MMooooonnnniiiiiiiiissssiiiiiiiimmmmaaaaaaa.

    Un primos... ¡¡ vamos cosas que hay que recuperar y ker ZP se quiere cargar!!

    ¿O no?

    Un beso

    Joaquinarias

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  5. Bonita foto,parece como si hubieras utilizado el fotochó,poniendo una foto tuya actual en un traje de comunión antigua...
    Besos.
    Carlito Brigante.

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