1.2.12

sidonie

Desconectada totalmente de este grupo desde aquel Incendio de cuyas cenizas no creía que pudiera renacer nada, anoche, el insomnio me mantuvo despierta para reconciliarme de nuevo con Sidonie.

Me ha encantado El Fluído García, pero sin Megaupload, ¿cómo lo conseguiré?

http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-conciertos-de-radio-3/conciertos-radio-3-sidonie/1309207/

parirás con dolor

"Multiplicaré tus sufrimientos en los embarazos y darás a luz a tus hijos con dolor"

Y está maldición biblica se sigue cumpliendo. Las urgencias de maternidad andan todos los días repletas de mujeres que cargan con esa condena. Algunas, con su corta preñez, padecen ya esos sufrimientos. Muy pronto comienzan estas angustias. Sufren ya por unos hijos a los que aún no han visto la cara, pero seguirán sufriendo por ellos mientras vivan.

Otras, terminarán de sufrir muy pronto, demasiado pronto.

9.1.12

cuento de invierno



CUENTO DE INVIERNO




de PASAJEROS EN TRANSINTO de Emilio G.G

La chica del sombrero arrastra una silla por la nieve. Anda sin mirar atrás. Su cara no dice nada y eso provoca que en mí se despierten un montón de interrogantes. Me cuesta seguirla, siempre que estoy apunto de alcanzarla acorto el ritmo de mis pasos para no hacerlo.



Me gustaría ser Superman para ir volando hasta ella y preguntarle: “¿tiene algún problema, señorita? Ella no sabría qué responder y yo me la llevaría volando en una hermosa mañana de invierno, pero de momento no soy Superman, aunque no pierdo la esperanza, estoy ahorrando dinero para una preciosa capa roja y empezar cuanto antes mis clases de vuelo sin dolor.



Sigo persiguiendo a la chica de la silla. ¿A dónde quieres llegar? La verdad es que me da igual, tengo todo el tiempo del mundo. Ignoro si esta última frase es triste o alegre.



Hoy es mi día de suerte, por el camino he encontrado una silla abandonada, le falta una pata, pero no deja de ser una silla. Ahora estamos en igualdad de condiciones, los dos tenemos silla.



Llegamos a un precipicio y nos sentamos justo en su borde, a mí me cuesta mantener el equilibrio. Ella me mira y me pide fuego, le contesto que yo no fumo, deberías empezar cuanto antes, me sugiere mientras guarda el cigarro de nuevo en el paquete.

Nos quedamos mirando al cielo de un precioso día de invierno, yyo no puedo evitar sentirme como Superman.